Cuatro Generaciones, un legado de tradición

Somos una casa artesanal de vitrales que se origina como resultado de la experiencia acumulada a lo largo de varias generaciones de la familia Ortiz, que ha crecido inmersa en el mundo de los vitrales. Con una trayectoria en el mercado que se extiende por más de 80 años y el respaldo de cuatro generaciones, nos hemos consolidado como líderes en el ámbito de la creación y fabricación de vitrales y emplomados, tanto a nivel nacional como internacional.

Se da origen al legado, primera generación.

La génesis de nuestra historia tuvo lugar cuando el Sr. Jorge Ortiz Olguín, fundador de la primera generación, tomó la decisión de sumergirse en el arte del vitral en Casa Pellandini, en la Ciudad de México. Durante una década, perfeccionó su habilidad en este oficio antes de emprender un nuevo camino a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde estableció su propio taller.

Transmitió su conocimiento del vitral a cada uno de sus hijos, resaltando especialmente la del Sr. Vicente Ortiz Sánchez, nacido en Guadalajara, Jalisco y miembro destacado de la segunda generación de vitralistas de la familia Ortiz.

Segunda generación, enriquecida por retos superados y bases sólidas.

En 1943, el Sr. Vicente fue contactado por el Padre Manuel Romo Martín pidiéndole que realizara los vitrales para la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en el municipio de Encarnación de Díaz, Jalisco. Este rincón capturó la admiración de Don Vicente, quien optó por establecerse en esa localidad y arrancar su propio negocio, Vitrales Emplomados Ortiz.

Con el tiempo, este taller ganó prestigio a nivel nacional, extendiendo su renombre por toda la República Mexicana. A su vez, Vicente impartió su saber a sus propios hijos: Francisco, Alicia, Jorge, Eduardo, Ernesto, Yolanda, Gloria y +Miguel, quienes conforman la tercera generación de herederos de este legado artístico.

La tercera generación: Una era llena de desarollo y crecimiento.

El 22 de Octubre de 1983 marcó en el calendario el triste adiós del Sr. Vicente Ernesto Ortiz Sánchez. Su partida dejó una gran responsabilidad a sus hijos, entre los cuales Francisco Javier Ortiz Parada, perteneciente a la tercera generación, desempeñó un papel fundamental en el desarollo y evolución de la empresa durante más de 40 años, junto a todos sus hermanos.

Con el transcurso del tiempo, los hijos de Don Vicente tomaron caminos diversos a medida que crecían, encauzando sus vidas hacia distintos horizontes profesionales, siempre inmersos en esferas artísticas y fundando sus propios emprendimientos. A principios del año 2001, Jorge y Francisco tomaron una decisión crucial al incorporar la técnica de la grisalla tradicional como un nuevo servicio dentro de su taller, otorgando toda la confianza en el Maestro pintor Juan Antonio Martín Pérez. La empresa ganó impulso y adquirió un amplio reconocimiento en diversos lugares.

Un nuevo y ambicioso proyecto, a raíz de un gran legado: Cuarta generación

Posteriormente, Jorge y Francisco comenzaron a dialogar sobre la posibilidad de diversificarse y emprender caminos separados, pero inesperada y sorpresivamente un 27 de enero de 2021, se produjo el lamentable fallecimiento del Sr. Francisco Ortiz Parada. En consecuencia, su hijo Francisco y su esposa María de Jesús, en colaboración con Jorge Ortiz y sus hijos, llegaron a la conclusión de que la senda más adecuada era que ambos continuaran por separado con sus propios negocios.

Por consecuencia, en honor a la memoria del Sr. Francisco, nació así una nueva entidad empresarial denominada Taller Ortiz – Casa Artesanal de Vitrales. A la cabeza de esta empresa emergente se situaron el hijo de Don Francisco, de nombre Francisco Javier Ortiz Sandoval, siendo ya la cuarta generación, junto a la esposa de Don Francisco, María de Jesús Sandoval Jiménez.

Juntos confiaron en el personal que había colaborado con el Sr. Francisco Ortiz durante más de 35 años en Vitrales Emplomados Ortiz y los convocaron a formar parte de su fresco y renovado proyecto, dando vida a este nuevo taller. Dicho emprendimiento tiene como principal objetivo rendir homenaje a la memoria y legado del Sr. Francisco Javier Ortiz Parada.

En Taller Ortiz, motivados por todos estos factores antes ya mencionados, nos esforzamos por infundir en cada proyecto la pasión, calidad, seriedad, prestigio y experiencia que él encarnó, reflejándolos en cada una de nuestras obras.

Nuestro propósito es elevar la dignidad del arte del vitral, y la técnica de la grisalla tradicional es nuestra distinguida carta de presentación. Utilizamos nuestro trabajo como vehículo para embellecer y aportar armonía a iglesias, capillas, espacios residenciales y salones de eventos, en
un intento por realzar su esplendor.